Hago y escribo lo que me sale y me viene en gana.

martes, 19 de julio de 2011

Feel like Sookie.

Abrió los ojos en cuanto escuchó cerrarse la puerta. Él intentaba hacer el menor ruido posible cada mañana cuando la dejaba tumbada en la cama, pero aún así, ella tenía sus cinco sentidos puestos en cada uno de sus movimientos.
Se dio la vuelta y miró el hueco que había dejado. Respiró profundo e inhaló su esencia. Lentamente, se fue acurrucando como una niña pequeña desprotegida, intentando aprovechar el poco calor que quedaba en aquella cama. 
Un escalofrío le recorrió desde la punta de los dedos de los pies, subiendo por su espina dorsal, y tembló. La habitación quedaba más fría cuando él la abandonaba, aunque eso era algo a lo que ya había acostumbrado a su cuerpo... y su mente.
Se envolvió con las sábanas y cerró los ojos. Todo olía a él. Aquel olor tan peculiar que impregnaba todo lo que le rodeaba, le hacía sentirse protegida, como si su alma custodiara aquella casa, aunque él no estuviera presente.
Esbozó una media sonrisa. Era feliz. Todo lo que se podía ser disponiendo del amor de su vida solo de noche. Eso sí, el sexo era increíble, pero sabía que no estaban juntos solo por eso. 
Quizás era aquel brillo en sus ojos, la manera de tocarla o aquella naturaleza salvaje que se escapaba de lo común. Fuera lo que fuese, estaba rendida a sus encantos. 
Una lágrima se deslizó por su mejilla... "Todo va a salir bien", se dijo, y el sueño vino a buscarla, mientras los primeros rayos de sol se colaban por las rendijas de la persiana. Estaba amaneciendo.

Casper.

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